Imagen

El otro día oía  una historia que no por conocida deja de sorprenderme. Sobre todo me sorprenden las reflexiones a las que dicha historia me condujo.

La historia iba sobre Apple, ese gigante americano, aunque podría ir de Microsoft, Dell, Góogle, o las múltiples empresas tecnológicas que tienen su sede fiscal en Irlanda.

El caso es que un día, Apple, comenzó a vender cacharros tecnológicos innovadores, de calidad, diseños cuidados,…. y, arrasaron el mercado. Empezaron a ganar mucho dinero y cuanto más ganas, en teoría (porque todos sabemos que esto no es así), más tienes que  tributar. Así que, se dijeron: “¿A dónde podríamos ir para pagar menos impuestos de los que pagamos?”. La respuesta fue: “hombre, vayámonos a Irlanda que allí las empresas pagan poco”.

Así que, allá se fueron. Crean empleo en Irlanda donde tienen su sede, y es desde Irlanda desde donde facturan al resto de “apple´s” del mundo. Así, cuando un españolito, le paga 100 € a Apple en España, esta dedica 5 € a pagar las nóminas de su personal (fundamentalmente comercial) en España y su pequeña estructura y el resto (95€) se consideran coste del teléfono que han tenido que comprarle a Apple Irlanda. Resultado de la operación: Apple España 0 beneficios, por tanto Apple España 0 impuestos.

Pero como resulta que vendían muchos y muchos teléfonos, empezaron a acumular dinero y dinero en Irlanda, y se dijeron: “Leñe!!!, habría que pagarle algún dividendo a nuestros accionistas americanos. Pero si pagamos dividendos, nosotros tributamos y nuestros accionistas también tributan por ellos.”

Ante esta duda estaban, cuando resulta que en EEUU los créditos son fiscalmente deducibles (como aquí las hipotecas en otros tiempos). Esa fue la solución, en lugar de pagar dividendos lo que hacen es pedir un crédito y con ese dinero se compran sus propias acciones, con lo cual hacen subir los precios, y los accionistas reciben vía plusvalías lo que no reciben vía dividendos. Y además el crédito es fiscalmente deducible con lo que supone un “ingreso” fiscal. ¡¡¡Eureka!!!!, ¡¡¡¡Una genialidad!!!!

Bueno, todo lo contado hasta aquí, está muy simplificado. Tim Cook (presidente ejecutivo de Apple), niega que esto sea así y la verdad no me importa. Puede que no sea estrictamente así, pero la base de la operativa sí es esa. Es decir, una empresa que genera miles de millones de beneficio no paga impuestos, o paga muy pocos impuestos.

¿Ilegal?, pues a la vista está que no. No es ilegal. En ningún momento nada de lo que hacen incumple las leyes. Ellos se establecen en el país que fiscalmente más les beneficia y eso no es un delito.

¿Amoral?, pues yo personalmente tampoco lo tengo claro, porque para que esto fuese así, habría que establecer qué tipo impositivo es “moral”. Por ejemplo, pagar un 25% de tus beneficios es moral. Así que podríamos decir que Apple es 13 puntos amoral, puesto que en Irlanda paga un 12%.

Y ahora la reflexión a todo esto que más me cabrea: Los políticos llevan dando la tabarra con la homogeneización fiscal en Europa (manda huevos, cuando en España ni siquiera la tenemos, o ¿pago yo los mismos impuestos que alguien del Pais Vasco?). Parece que nada funcionará, ni el euro, ni la recuperación de la economía hasta que no haya una homogeneización fiscal. ¿Y qué se supone que es eso?, ¿Se supone que Irlanda o cualquier otro va a incrementar sus impuestos para ser como nosotros?, ¿Se supone que nosotros los vamos a bajar para ser como Irlanda?. Es decir, es IMPOSIBLE.

Así que, ¿porqué narices no pensamos en otra cosa?. Hablaba en un post anterior, de la necesidad de hacer cosas diferentes, pues he aquí una muy clara aplicable al gobierno. ¿No hay un sistema fiscal diferente que evite que las empresas se vayan (por lógica de la naturaleza humana) a dónde pagan menos impuestos?. Una empresa no solo genera impuestos, genera conocimiento, genera puestos de trabajo, genera consumo (el de sus trabajadores con sus nóminas), así que además de los ingresos impositivos que nos pueden generar nos interesan mucho más por su “otros”, llamémosles,  beneficios indirectos.

¿Qué pasaría si se estableciese un impuesto decreciente?. Una tasa global, que sea decreciente en la medida en la que se incrementan las bases sobre las que se aplica. De manera que cuantas más empresas se estableciesen en nuestro país, menos impuestos pagarían. Eso serviría para que las propias empresas aquí establecidas atraigan a otras de fuera para que se establezcan aquí. La gestión no es sencilla. Desde luego es más fácil contarnos milongas, y desde luego es más fácil actuar sobre los ingresos a través del incremento de impuestos sin más (aunque creo que en esto ya no hay margen).

¿A nadie se le ocurre una idea fuera de lo común?

Advertisements

Imagen

Vaya por delante que con carácter general estoy en contra de todo tipo de subvenciones, salvo para algunos temas muy concretos. Hablo de subvenciones recurrentes, no de una subvención puntual que para mi es una inversión que pretende tener un retorno. Hablo de la misma subvención año tras año.

En general la política de subvenciones  me parece una manera de ocultar una realidad, y es una manera muy cara. En Galicia lo que está pasando con los aeropuertos no tiene nombre.

Galicia cuenta con 3 aeropuertos que mueven cerca de 4 millones de viajeros al año. O eso es lo que movieron el año pasado. La cifra es ridícula, para una población, la gallega de 2.795.422. Más ridículo resulta si lo comparamos: Madrid, 6.500.000 habitantes, 1 aeropuerto, que mueve 45.200.000 pasajeros al año. Es decir, mueve en una semana lo que el aeropuerto de Vigo o de La Coruña, mueven en todo un año. El ratio es de 6,95 pasajeros por habitante, cuando en Galicia estamos hablando de 1,38 pasajeros por habitante.

Como el problema de tener tres aeropuertos es de envergadura, la solución también tendrá que serlo y no se puede seguir manteniendo esta política de subvencionar aeropuertos, intentando mantener compañías privadas con líneas poco o nada rentables. Hay que darse de narices con la realidad. La realidad es que se mueven pocos viajeros en Galicia. Esa es la realidad, todo lo demás es marear la perdiz. Y como se mueven pocos viajeros no tiene sentido gastar en mantener tres aeropuertos. Así que a bote pronto se me ocurren dos soluciones:

1.- Eliminamos dos de ellos y con el ahorro que supone, mejoramos las comunicaciones con el que quede, para que podamos llegar a él de una manera, cómoda, barata y rápida, o…

2.- Funcionan como uno solo, con tres terminales. Sin pisarse las líneas, porque cada vez que una ruta se duplica se incrementan los precios de los billetes. Esto es así. Y lo que acaba pasando es que desde Vigo la gente se va a Oporto a volar porque es infinitamente más barato que el aeropuerto de Vigo.

Lo que no cabe en ninguna de las soluciones es mantener las Subvenciones a ninguna compañía. Ni las autonómicas, ni las locales. Fuera toda subvención. Solo nos estamos engañando, ¿cuál es la demanda real?, ¿cuántos pasajeros vendrían sin subvencionar?, ¿tenemos una oferta suficientemente atractiva para que haya demanda sin ser low cost?,… Vamos a dedicar el dinero de esas subvenciones a por ejemplo mejorar la oferta turística de Galicia, vamos a vender Galicia de otra manera, ayudemos a nuevos proyectos que ofrezcan Galicia como destino turístico, como un destino diferente. Destinemos a eso el dinero de las subvenciones, porque eso es un destino claro, lo otro es ocultar la realidad.

Imagen

Me gustaría que alguien me rebata este post. No sé si esto lo leen muchas o pocas personas, pero de verdad me gustaría que alguien me rebata las ideas que están detrás del mismo:

LOS QUE NOS GOBIERNAN (EN SENTIDO AMPLIO) SON UNOS INCAPACES!!!!!.

Y esto no lo digo yo, lo dicen los datos. Y después de los datos lo dicen los hechos, y yo que no tengo tanto conocimiento como ellos, pero que sé leer y escribir, no entiendo muchas cosas que necesito que alguien me explique.

Los datos son estos:

  • Población Española: 47.190.493 (español arriba, español abajo)
  • Personas ocupadas: 16.634.700 (ocupadas porque tienen trabajo remunerado, no porque estén haciendo recados).
  • Parados: 6.202.700 (personas que estando en edad y queriendo (supongo que alguno con matices) no pueden trabajar).
  • Paro juvenil: 57,2%.
  • España es la 5ª economía europea (por PIB), siendo este, el doble del que la sigue, que son los Países Bajos (juntos) y menos de la mitad del primero que es Alemania. Aunque sumados los PIB de Francia, Italia y España, son superiores al resto de Europa sumados (no cuento Reino Unido, porque esos no son Europa). Uy, el otro día el señor Miguel Ángel Revilla, se preguntaba qué pasaría si los del sur hiciésemos piña…
  • Las exportaciones Españolas, aunque lo han vendido como un brote verde, no han crecido mucho. Si ha mejorado la balanza comercial, pero más por la caída del consumo español, que por el incremento de las Exportaciones. De los países de la Unión europea a los que le vendemos, el único que nos compra más (ojo al dato) es Alemania, que ha incrementado sus compras un 6%. ¿Será porque ser la mano de obra barata de Europa nos acabará convirtiendo en los “chinos” de la zona?. Si tu compras mis productos… ¿te interesaría que me fuese muy bien, o que cada vez los venda más baratos?.

Bueno, y con todos estos datos tenemos:

PP y PSOE: Los pongo juntos porque unos gobiernan y los otros gobernaban hace año y medio.

Sois unos INCAPACES. ¿Me puede alguien explicar como se sale de una crisis recortando?. Esto ya tiene un nombre “Austericidio”. Yo no lo entiendo, pero es que igual yo soy bobo. Cuanto más recortas, menos actividad, cuanto menos actividad, más paro, cuanto más paro, menos consumo, lo que genera menos actividad, que obliga a que recortes más porque al haber menos actividad tienes menos ingresos vía impuestos…. y así sucesivamente. ¿Es así?. Si hay alguien que me lo explique de otra forma, por favor, hágalo.

Si no hay otra forma de explicarlo, a los que nos gobiernan, debo llamarles: INÚTILES. Y lo peor, además de inútiles, mentirosos. Mentirosos porque hablan de brotes verdes imposibles, de recuperaciones ficticias basadas en nada. ¿Cómo coño (con perdón), nos vamos a recuperar?, ¿solos?, igual con fe en Dios, porque desde luego con sus medidas…

  • Política de emprendedores: Se considera emprendedores a los menores de 30 años. A esos les ayudo, porque claro, si tienes 45, te has quedado sin trabajo, nadie te contrata, tienes una familia a tu cargo y una hipoteca que pagar y puedes auto-emplearte, ya lo harás tu solo, porque yo no voy a ayudarte. ¿Prefiero como estado seguir pagándote el paro, que ayudarte librándote de las cuotas a la seguridad social por ejemplo, o de vincularlas a tus ventas, o de… ALGO razonable?
  • Reforma de la administración: No existe. No existe porque no interesa. Ni se hace ni se hará, o por lo menos con la profundidad debida. Ahí va un dato: “Las contrataciones en el sector público se han incrementado en el último año un 8%”. ¡¡¡Olé!!!, ahí, generando empleo a costa de PURO Gasto público. Las reformas de la administración no solo son reducir el número de funcionarios. Las reformas en la administración son eliminar cargos políticos. Eliminar burocracia que agilice los trámites en lugar de poner palos en las ruedas a cualquier iniciativa que se pretenda poner en marcha. Es utilizar tecnología para agilizar todas las gestiones administrativas. Sí, esa misma tecnología que usan en Hacienda y que hace que funcione tan bien.
  • Inversión Pública: Invertir no es lo mismo que gastar. Gastar es contratar asesores. Invertir es hacer una carretera. La diferencia señores gobernantes es que el Gasto no genera nada y la inversión debe generar riqueza. La inversión no es hacer un “^Plan E”. La inversión debe ser planificada y orientada en crear un futuro. ¿Qué tipo de país queremos ser?. ¿Sabían que el país del mundo con más emprendedores en relación a su población es Israel?. ¿Y saben porqué?. Pues no, la respuesta no es que a los “emprendedores” les guste su clima, sus playas, su seguridad,…. La respuesta es que su gobierno se ha preocupado en INVERTIR en ello. ¿Y saben cuanto han invertido?, pues mucho menos de lo que nosotros nos GASTAMOS en el “Plan E”.
  • Impuestos: Los impuestos frenan el consumo. Esto es de EGB (antes) o de primaria (ahora). Los impuestos actuales frenan el consumo, pero los impuestos futuros también lo frenan. A mi me da igual que no suban los impuestos hoy (o eso han prometido), porque estoy seguro de que los subirán mañana. Así que por lo tanto desde hoy, dejo de consumir. La clase media (que queda), no tiene margen. Los curritos no tenemos más margen. Las medidas impositivas siempre la sufren los mismos, que curiosamente son los que deben reactivar con su consumo la economía, porque… ¿No pensarán que la economía se va a recuperar con el sector exterior, no?. Bueno, igual lo piensan y estamos encaminados a ser la “putita” de Europa. Si cada vez somos más pobres produciremos más barato y podremos exportar mejor. Mierda!!!, es lo que exportaremos, porque no hay inversión en I+D. Pero no pasa nada, vendrán las multinacionales y se establecerán aquí porque la mano de obra será barata y estamos muy bien comunicados…. (Uyyyy, cómo me suena esto a Marruecos…).
  • La administración: Al gobierno se le llena la boca diciendo que, con ellos, la administración paga a sus proveedores. Oiga, es verdad, pagar paga, lo que es difícil es facturarles. Y esto supongo que lo sabrán todos los que trabajan para la administración, que como ayuda a las empresas que trabajan para ella, pone cada vez condiciones más leoninas.

La oposición (Considero al resto que no son PP y PSOE):

  • Nacionalistas: Con su libro. Supongo que la independencia es como el dinero, no es la solución pero calma los nervios. En fin, cuando la economía se hunde, pensar en que la solución es la independencia, yo no lo veo, pero igual me equivoco. Desde luego como solución drástica sí que lo es. Oye y si no funciona, pues nada, ya si eso que lo arreglen otros.
  • Otros: Montones de propuestas para la galería. Las típicas propuestas que incendian la calle, pero que no valen para nada. “Lo digo porque como sé que nunca voy a tener la oportunidad de gobernar…”
    • Expropiaciones de pisos a la banca o a los promotores que no los venden (Populismo en el gobierno). Repito que soy un poco ignorante, pero tengo algún amigo promotor (ex-promotor). ¿Alguien se cree que no los vende porque no quiere?. Pues si no lo vende, expropiemosle. Me recuerda a Chavez paseando por la calle y diciendo eso de: “Exprópiese”   . Por favor, un poquito de respeto. Un poco de respeto a la propiedad privada. Si eso no existe ¿quién va a venir a invertir aquí?. ¿Nos fastidió lo de Repsol en Argentina y queremos hacer lo mismo?. Además, ¿es el número de viviendas en circulación el principal problema de la economía?, ¿cuántas viviendas sociales tiene la administración vacías?.

Sindicatos Poco que decir. Ayer, el señor Toxo, daba la solución para arreglar el tema de las pensiones. Ya saben, eso de que como cada vez trabajamos menos y al trabajar menos la Seguridad Social ingresa menos, parece ser que no quedará mucho para cuando nos jubilemos. Bueno, pues como decía, el señor Toxo habla en los medios y da la solución: “Subir temporalmente las cotizaciones de las empresas a la seguridad social”. Increíble amigo, sigue con tu libro: “para defender al trabajador hay que fastidiar a la empresa”.

Las cotizaciones a la seguridad social son un GASTO para la empresa (recordarle al señor Toxo la diferencia entre Gasto e inversión). Es decir, si incremento el gasto en la empresa, disminuye su resultado (que por lo general en el caso de la mayor parte de PYMES) no es muy boyante. Atención, pregunta: ¿Si la empresa da peores resultados, quien lo pagará…?

Europa.  Bueno más que Europa la señora Merkel y sus muchachos (BCE), siguen con su libro titulado: “Recortar”. Bueno, hoy por la mañana oí una muy buena medida propuesta por Olli Rehn. Decía que la tasa de paro en España es inaceptable y más la de paro juvenil, que majete, ehh?, las pilla al vuelo… (Yo también creo que es inaceptable). Su propuesta, facilitar la movilidad laboral de jóvenes en Europa, o lo que viene a ser lo mismo, que Ryanair saque ofertas de vuelos España-Alemania, para todos aquellos jóvenes con alta formación que quieran ir a trabajar allí. Hombre, la verdad es que con lo que les espera aquí, no queda mucho más remedio, pero….

Lo que sí tengo claro señora Merkel es que yo no quiero ser Alemán. Lo siento. Y por mucho que usted pretenda que los Españoles, Portugueses o Italianos, seamos alemanes, no lo va a conseguir. Porque sería mejor resultado aprovechar lo bueno que tiene cada uno (que lo tenemos) en beneficio de todos, que intentar hacernos a todos iguales. Y si a los alemanes les molesta que durmamos la siesta a mi me molestan muchas cosas de ellos, y no voy a empezar a enumerarlas porque no viene al caso y desvía mi post.

Algo parecido a lo que está pasando se vivió en Francia en el año 1789. Allí vivía Joseph-Ignace Guillotin, más conocido como messie Guillotin. Aunque se le atribuye el invento que lleva como nombre su apellido, no es verdad que lo inventase él, pero sí propuso su uso temporal. Pues aunque no hablo de que rueden cabezas literalmente, si lo hago en sentido figurado. Si siguen así conseguirán que la solución venga de la calle, y eso será más traumático y violento.

Imagen

En mi familia nadie lo sabía. Nadie lo sabía hasta hace un año y medio. Fue en ese momento cuando descubrimos que la tía Elena era una especuladora.

Fueron momentos duros, no es fácil descubrir como tu tía, esa persona tan cariñosa y que tanto te quiere, resulta que es una jubilada que se ha fundido sus ahorros de toda una vida currando, en preferentes.

Así es, un buen día, decidió hacerle caso a un empleado de una Caja de Ahorros, tampoco hace falta decir el nombre, no es necesario decir que era Caixa Galicia, total… ya no existe… El caso es que este buen hombre, de su total confianza, le dijo que por que no metía sus ahorros en un productillo de lo más seguro y rentable, y claro, ella, movida por un afán especulador sin igual, decidió invertir.

Esta historia es tan conocida por tanta gente, que ya está más que contada, explicada y analizada. Lo relato con humor, cuando la verdad es que no hace puñetera gracia, y es más, hay auténticos dramas. Pero lo que de verdad me molesta y por eso es por lo que he decidido escribir este post, es el tratamiento que se está haciendo de todo este tema.

Como todo se ha politizado y es verdaderamente repugnante como se está utilizando la desgracia de muchas personas con fines políticos.

Productos como las preferentes, subordinadas, deuda perpetua, no son nuevos. Han sido comercializados y utilizados por entidades bancarias y empresas, durante mucho tiempo. Ese no es el caso. El caso, no es tanto la comercialización de un producto, sino como se comercializó, y por eso no entiendo la politización de todo este tema.

Alguien, y no es un conserje, en estas entidades financieras, decidió un día crear y comercializar este producto. Cuando lo creó, sabía lo que creaba. Cuando lo decidió comercializar, sabía cuál era el estado de la entidad. En el  año 2008 todo el mundo sabía, que la antigua Caixa galicia y la antigua Caixanova pasaban por malos momentos. Su situación financiera y de riesgo era conocida por sus directivos y sus consejos de administración (donde se encontraban representaciones políticas). Aun así, decidieron comercializar un producto que sabían que muy probablemente no tendría ningún mercado secundario y que dejaría de pagar intereses ya que estaban condicionados a los resultados positivos de las Cajas. Ellos, los directivos, que además se han ido con indemnizaciones millonarias, son los auténticos responsables. 

Esos mismos directivos dieron órdenes de colocar millones en esos productos, de buscar ahorradores y de colocarlos fuese como fuese, con y sin permiso. Presionaron a sus empleados y utilizaron argumentos como: “hombre, cómo va a quebrar un banco…”

Ellos en primer lugar y en segundo lugar el Banco de España, que autorizó las emisiones, han sido los auténticos culpables.

Ahora bien, siendo ellos los principales responsables, no caben declaraciones políticas como: “Las preferentes se comercializaron cuando gobernaba X, por tanto no fueron nuestra responsabilidad”. Probablemente sea así y no tengan responsabilidad sobre la emisión, pero SÍ son responsables de solucionar los problemas de los ciudadanos, los mismos a los que piden su voto en las elecciones. No vale escudarse en que gobernaban otros, gobernar y solucionar los problemas de los ciudadanos es su cometido. 

Tal vez cuando en este país, empiece a acabarse la sensación de impunidad de algunos, comenzarán a cambiar las cosas. Hasta ese momento…. parece que ajo y agua.

La parte positiva de todo este tema, por buscarle alguna, es que como toda desgracia sirve para aprender. Nos ha servido para ver a las entidades bancarias como un negocio, no como un servicio. Hemos empezado a entender que venden productos financieros igual que una zapatería vende zapatos, es decir, guiados por la necesidad de generar beneficio para la entidad y eso va antes que la satisfacción del cliente. Tal vez sirva para que en parte el negocio bancario vuelva a sus orígenes, a canalizar ahorro a inversión y no a la más pura especulación, que es lo único que permitía duplicar beneficios año tras año. Ya veremos.

Imagen

Llevo ya algún tiempo queriendo hablar de esto. De cómo la tecnología ha entrado y está presente en nuestras vidas. Me considero un tipo “tecnológico” y soy de los que creen que la tecnología es buena. Creo  además que sus aplicaciones infinitas aun están por explotar y que queda un apasionante mundo que recorrer en ellas.

Pero este post, no está tan dedicado a alabar a las nuevas tecnologías, sino a reflexionar sobre cómo estas han irrumpido en nuestras vidas, y sobre todo aquellas que tienen una carácter más social y que creo que están cambiando la manera de relacionarnos y de establecer dichas relaciones.

Tengo 39 años. Como he dicho anteriormente soy un tipo tecnológico, es decir, me gusta la tecnología, sobre todo lo que tiene que ver con la aplicación de la misma y no tanto con sus tripas. Aun así, no soy un experto ni un usuario avanzado. Soy usuario de Facebook, Twitter, Linkedin, Skype y Wathsapp, además de un montón de aplicaciones más, tipo foros, que aunque también tienen un marcado carácter social y de relaciones, no son tan invasivas como las que he citado.

  • En mi Facebook tengo 152 amigos a día de hoy. No sé si es mucho o poco. Supongo que estaré en la media. 
  • En mi Skype tengo a un grupo de unos 45 contactos, algunos personales y los que más, profesionales.
  • En mi Linkedin tengo a 109 contactos y me reconozco poco activo en esta herramienta.
  • En Twitter soy poco activo, no sé a los que sigo ni los que me siguen, aunque me consta que son poquitos.
  • En mi Wathsapp tengo toda mi agenda del teléfono que no sé cuantos son, pero muchos. Ahora mismo estoy activo en unos 6 grupos.

Es decir, soy, socialmente, un tío normal. Pues un tío normal como yo ha recibido en los últimos tiempos más de 20.000 mensajes de Wathsapp. Sí, cualquiera puede ver cuántos mensajes de wathsapp recibe y cuántos envía de una manera sencilla en la propia aplicación.

Hoy, día 26 de Marzo, he recibido a estas horas del día (18:00):

  • 85 mensajes de Wathsapp (2 mientras escribo esto) procedentes de 7 contactos diferentes. (Los he contado. Me gusta documentarme cuando escribo!!!!!)
  • Yo he enviado 13 mensajes de respuesta a esos wathsapp además de 2 que inicié yo.
  • He recibido unas 100 actualizaciones de estado en Facebook, y se han comentado 7 fotos mías o relacionadas conmigo, además de “comentarios” y “me gusta” a “comentarios” que en su momento hice yo.
  • En el linkedin he tenido una solicitud de contacto, además de interesarme durante tres minutos por las actualizaciones de mis contactos.
  • En el skype he mantenido contactos con tres personas. Uno de caracter personal y dos profesionales.

A parte de esto también he hecho mi trabajo (tengo la suerte de ser de los españoles que lo tienen). Aunque también me considero menos productivo porque estoy invadido por las interrupciones de la tecnología.

Con este resumen en números, vengo a decir, que estamos “abordados” por la tecnología. No digo desbordados, digo “abordados”, por lo que tienen de invasivas todo este tipo de aplicaciones. Nadie nos ha enseñado a utilizarlas, pero alguien nos ha puesto un “smartphone” en la mano, todas esas aplicaciones y venga!!!!, a utilizarlas como buenamente puedas. Lo malo es que yo soy consciente de que no las estamos utilizando bien y eso me genera inquietud. Eso no es bueno, pero peor que eso, es que además somos los encargados de enseñar a nuestros hijos cómo se usan, y ahí si vamos mal. Muy mal.

Os voy a poner un ejemplo, y que levante la mano el mentiroso que no se sienta reflejado, porque no me creo nada especial:

Reunión de 6 adultos (entre los que me encuentro) alrededor de una mesa en una cafetería de un hotel. Conversación animada sobre como ha transcurrido un día de vacaciones, vacaciones que los 6 adultos reunidos estábamos compartiendo. De repente uno de los adultos, echa la mano al bolsillo y saca su teléfono móvil. Acto seguido se pone a teclear con una sonrisa y comenta algo sobre un mensaje que un amigo común había puesto en su Wathsapp. Automáticamente, todos echamos mano de nuestros móviles, cual revolver en el oeste, como si nos estuviésemos perdiendo algo importantísimo.  

Así, cesa la conversación. Todos estamos centrados en nuestro teléfono y sucede algo increíble. Empezamos a cruzarnos mensajes entre los 6 que estamos en la mesa. Intercambiándonos fotos del día y comentarios a dichas fotos. Hasta aquí, ya analizado desde fuera es la leche, no me lo podéis negar. Pero lo mejor está por venir. En ese momento se acerca mi hijo (7 años) y me dice: “Papá, ¿me dejas el teléfono para jugar?”. A lo que yo le contesto seriamente: “Hijo, el teléfono no es un juguete y además me quedo sin batería”. Mi hijo se me queda mirando y se va a jugar con sus amigos.

¿A que es curiosa la historia?, ¿de verdad soy raro?, ¿nadie más se siente identificado?, si estás sonriendo es porque tú también lo has hecho. ¿O no? 

Me siento que he vuelto a la adolescencia. Me falta el acné, tampoco tengo bigotillo de pelusa, pero siento, como sentía entonces, la imperiosa necesidad de estar en contacto con mis amigos todo el día. Necesito contarles lo que hago y saber lo que hacen. Miramos la pantalla de nuestro móvil, como un acto reflejo, decenas de veces al día. Y yo no soy de los que se consideran activos, pero gracias a los que sí lo son yo estoy recibiendo mensajes continuamente y lo cachondo es que nos gusta.

Mi hijo me ha llegado a decir: “¿Ya estás con el telefonito otra vez?”. ¡¡¡Leches, que si mi hijo me está diciendo esto con 7 años, va a ser verdad que estoy mucho con el teléfono!!!. Cómo le voy a explicar yo, el buen uso que debe hacer del aparatito si yo no sé como utilizarlo.

No niego toda la parte positiva que tiene todas estas nuevas maneras de comunicarnos. No niego que se facilitan muchas relaciones, que se organizan “eventos” con más facilidad, pero creo que el que nadie nos haya dado un manual está haciendo mucho daño. Creo sinceramente que hablamos menos en persona y más por el sistema de mensajería de nuestro móvil. Además está el hecho de que modifica nuestros comportamientos. En muy poco tiempo ha generado hábitos que son iguales a algunas drogas. Solo he estado enganchado a una droga: el tabaco, y debo decir, que la única vez que me he quedado sin teléfono móvil (por una avería), la sensación fue bastante parecida al mono que padecí cuando dejé de fumar. Irritabilidad, ansiedad,… Supongo que estas cosas se habrán estudiado, pero a día de hoy, hay pocas cosas que me hagan volver a mi casa si me las olvido por la mañana. Probablemente solo 2: mi móvil y mis gafas (más que nada porque sin ellas no puedo ver los mensajes de mi móvil).

Creo que esto es para reflexionar y pararnos a pensar. Seguramente hay un nicho de negocio y ya hay algún experto dando cursos sobre la materia. Creo que todos esos “gurús” que han sacado magníficas teorías sobre la gestión del tiempo y la productividad personal, se enfrentan a un nuevo reto. A ver como lo resuelven. Yo, estaré atento. Ahora os dejo, que me acaba de entrar un Wathsapp.

Desde hace ya unos cuantos años y derivado de la situación económica que nos ha tocado vivir, hemos venido observando como ha habido una serie de palabras que se han ido poniendo de moda. Voy a evitar mencionar las relacionadas con mercados financieros (primas de riesgo, rescate,….) y me voy a centrar en otras más mundanas, comprensibles  y de relación directa con la empresa: “Emprender” e “Innovación”,

Así, de una manera más o menos natural, a los que se han quedado sin trabajo por cuenta ajena, como solución a su situación, les hemos dicho: “Emprende. Es el futuro”

De la misma manera, a las empresas ya en funcionamiento, que iban aguantando sin cerrar, les hemos dicho: “Innova. Es el futuro”.

Que conste que estoy de acuerdo con ambas afirmaciones aunque con matices. El primer matiz tiene que ver con el origen. Estas frases suelen estar presentes en un contexto de marcado carácter político y vienen a decir más o menos: “búscate la vida, porque como esperes por mi…”

El segundo matiz es la separación de ambas palabras, cuando para mi son la misma, o casi la misma. Un emprendedor realmente lo que hace es innovar (o debería) y un innovador es un emprendedor  y si no lo es, nunca será capaz de transformar su innovación en producto. Y esto hace que no tenga sentido determinados comportamientos de la administración encaminados a fomentar estas dos cuestiones. Aunque esto ya tocará en otro post.

Así, que si estamos de acuerdo, en que tenemos que buscarnos la vida (porque no parece haber otra solución) y que ambos conceptos son el mismo, me pregunto: ¿Tenemos cultura para ello?, ¿nos han educado para ser innovadores o emprendedores?. La respuesta es NO.

A la vista de eso, tendremos que “aprenderlo” y los procesos de aprendizaje son lentos, muuuuuuuuuy lentos. Así que es fácil encontrarse lo siguiente:

En la empresa

Hablas con empresarios y la frase más oída a día de hoy, en cualquier empresa media consolidada, es: “Nos hemos ajustado y esperamos mantenernos hasta que las cosas se recuperen”.

¡¡¡¡Que NO!!!!!, ¡¡¡¡¡que no se van a recuperar!!!!!, las cosas son y serán distintas, no volveremos al pasado, hemos vivido y estamos viviendo una revolución, con sus cosas buenas y sus cosas malas. No te puedes limitar a esperar, porque si esperas tarde o temprano, desgraciadamente te llegará la hora.

Hay que empezar a cambiar cosas, hay que empezar a adaptarse a una nueva situación si no lo has hecho ya. Crea algo nuevo, utiliza los medios que se han puesto en tu mano, y que no necesariamente requieren grandes inversiones.

La democratización de la tecnología hace que nuestros clientes estén en cualquier parte del mundo y podamos llegar a ellos. Además, el acceso a la tecnología es en general barato, y nos iguala a los grandes. Tenemos acceso a desarrollos innovadores estemos donde estemos. Ya no es necesario vivir en Silicon Valley para encontrar desarrollos innovadores. Están en cualquier parte.

Gracias a la evolución de la logística nuestros productos se pueden “colocar” en cualquier parte del mundo con un coste razonable.

Hay que pensar en el cliente, no es tonto, no tiene que comprar lo que hago, sino que tengo que hacer lo que necesita. Hay que aprender a escucharle y para eso hay que preguntarle y desterrar pensamientos tendentes a pensar que el cliente es un indocumentado que no sabe lo que quiere. Si tú no se lo das, alguien lo hará.

Desde diciembre de 2007 la maltrecha situación de la economía española ha obligado a echar el cierre a un total de 125.421 empresas, lo que supone que casi el 10% del tejido empresarial ha desaparecido debido a la crisis, según el indicador Avance del Mercado Laboral de Afi-Agett, (Analistas Financieros Internacionales y la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal). Yo no digo que todos estos cierres se puedan evitar, pero estoy seguro que más de uno sí.

Así, a todos esos empresarios que deciden ajustarse y esperar; y que su respuesta a su inmovilismo es: “Es que la cosa está muy mal”…, creo que corresponde decirles : “¡¡¡Pero Hombre!!!!, ¿tú haces algo diferente?.

Los particulares

Pero si innovar o reinventarse es una obligación para las empresas, lo es también en cierto modo para los particulares.

El otro día paseando por mi ciudad, me fijaba en la cantidad de locales comerciales que se han quedado vacíos con carteles de “Se alquila”, “Se vende” o “Se traspasa”. He paseado por calles comerciales donde cuatro de cada cinco locales estaban cerrados. Obviamente hay menos demanda para esos locales, pero ¿has intentado alquilar uno?.  Si preguntas por uno de estos locales (por cualquiera), te dirán, el alquiler es X, la duración del contrato Y, y me tienes que avalar Z.  Si todos me piden lo mismo, ¿dónde está la diferencia?, ¿no decimos que hay que reinventarse?, pues bien, esto se aplica también al negocio inmobiliario, que es otro que parece que está esperando a “que las cosas se recuperen”.

La realidad ahora mismo es que más de 95.000 comerciantes autónomos han tenido que cesar en su actividad en los últimos cinco años por la actual crisis económica, según informó ayer la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA). Es decir, el consumo se ha frenado y por tanto el comercio tradicional es el primero en sufrirlo. Los costes fijos no disminuyen, o no lo suficiente y la bajada de ingresos se los lleva por delante. Aquí, como en el caso de las empresas la medida rápida es la de apretarse el cinturón, pero eso no llega para evitar el cierre.

Y ojo, que no estoy diciendo que se pueden evitar los cierres siempre, pero en muchos casos no hacemos lo suficiente porque no nos han educado para “reinventarnos” e “innovar”.

Así, ante la frase: “Vamos a aguantar hasta que esto se recupere”, yo digo:

¡¡¡Pero Hombre!!!!, ¿tú haces algo diferente?

La administración

Este ya es el caso más sangrante de todos. La administración pone normas para los demás, para  el consumidor y para las empresas (grandes, PYMES y autónomos) y además, en teoría, pone las bases y crea las condiciones para orientar el desarrollo de la economía de un país, pero…. ¿Alguien ha visto un ápice de innovación?. ¿De verdad no se pueden hacer las cosas de una manera diferente?. Nos limitamos a ver lo que hacen otros y a replicarlo.

Hace unos años, con el principio de esta crisis se hablaba de la aplicación de políticas Keynesianas. John Maynard Keynes, primer barón Keynes (5 de junio de 1883 – 21 de abril de 1946) fue un economista británico, considerado como uno de los más influyentes del siglo XX. Un gran profesional y seguro que mejor persona, pero murió en 1946. ¿De verdad no hay políticas diferentes?.

La administración presta servicios a los ciudadanos y a las empresas. En teoría cada cuatro años, nos preguntan para saber qué deseamos. Creo que se deben replantear la manera de escuchar al “cliente”, porque a día de hoy, suponer que sólo podemos interactuar con el ciudadano y las empresas es cada cuatro años, en la era del Facebook, el wathsapp y resto de redes sociales, es poco menos que ridículo. Estaría bien que le dijésemos a las empresas, a las que pedimos que sean innovadoras, que le pregunten al consumidor y analicen sus necesidades cada cuatro años. Sin exagerar, estoy seguro que la administración se preocupa por captar información con más frecuencia, pero lo que no tengo claro es qué hacen con lo que escuchan, porque desde luego para innovar en los servicios que prestan, poco. E innovar es ir más allá que poner una pasarela de pagos a disposición del consumidor para pagar impuestos.

Así que a la administración también se le puede decir:  ¡¡¡Pero Hombre!!!!, ¿tú haces algo diferente?.

La conclusión no es negativa, pretende ser positiva y optimista. Hay un millón de oportunidades, de nuevos negocios, de nuevas formas de hacer las cosas a todos los niveles. Hagámoslo, o por lo menos intentémoslo.

Me hace gracia algo que llevo tiempo observando y es, cómo se comporta un montón de gente ante determinados negocios de nueva creación, o nuevos servicios. Estos son los típicos servicios Freemium (servicios en los que una versión básica es gratuita y una avanzada es de pago), o aquellos servicios que son gratis durante una temporada hasta que su propietario decide comenzar a cobrar por él. Skype es un ejemplo del primer caso y Whatsapp sería un ejemplo del segundo.

El caso es que, centrándome en Whatsapp, según sus números, cuenta con más de 100.000.000 de descargas, lo que significan muchos usuarios alrededor del mundo. La realidad es que han conseguido con una aplicación sencilla (a nivel usuario, no conozco su complejidad técnica) un crecimiento en usuarios espectacular, en base a una estrategia que es: “Dar un servicio gratis”. Pero, hasta donde yo sé, estos chicos no son una ONG y parece que llega el momento que desean cobrar por su servicio. Los rumores sitúan el coste del mismo por debajo de 1 euro al año. Y aquí comienzan los problemas. Comentarios del tipo: “¿Qué se han creído?, me cambio a Line”; “…Alucino, y ahora pretenden cobrarme por usarlo…”,… Son algunos de los comentarios que me encuentro últimamente por la red.

La verdad, yo soy usuario de Whatsapp, creo que han revolucionado el mundo de la mensajería instantánea (a veces creo que hasta para mal), volviéndonos a todos dependientes de la dichosa aplicación, pero….

¿A alguien le gusta trabajar y no cobrar?.

¿Porqué no nos gusta pagar por el software?, ¿acaso se desarrollan solas estas aplicaciones?

¿Porqué pagamos sin rechistar por nuestro acceso a internet, e incluso por el acceso a Internet móvil, pero nos cabreamos, cuando alguien que ha desarrollado una aplicación funcionalmente brillante pretende cobrar por la misma?, ¿no puede cobrar por el conocimiento y el trabajo que ha aplicado para lograr dicho desarrollo?

¿Lo que nos molesta es este modelo, por el cuál algo se pone a disposicón (prueba) de millones de personas y cuando está demostrado que funciona y ha creado cierta fidelización pretende cobrarse?, ¿no es un modelo de negocio totalmente lícito e incluso justo?, ¿preferimos el modelo de otros, por poner un nombre: Microsoft, donde todos pagamos por nuestra licencia de Windows a sabiendas que está sin terminar de desarrollar y que después de haber pagado somos los conejillos que hacen que Microsoft acabe su desarrollo?

¿Es demasiado caro 1 euro por enviar miles de mensajes con vídeos, fotos, voz, texto y emoticonos?, ¿recuerdas cuanto costaba un SMS?

Este es solo un ejemplo, pero hay muchos más.

La verdad a veces no dejo de sorprenderme por determinados comportamientos.