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El otro día oía  una historia que no por conocida deja de sorprenderme. Sobre todo me sorprenden las reflexiones a las que dicha historia me condujo.

La historia iba sobre Apple, ese gigante americano, aunque podría ir de Microsoft, Dell, Góogle, o las múltiples empresas tecnológicas que tienen su sede fiscal en Irlanda.

El caso es que un día, Apple, comenzó a vender cacharros tecnológicos innovadores, de calidad, diseños cuidados,…. y, arrasaron el mercado. Empezaron a ganar mucho dinero y cuanto más ganas, en teoría (porque todos sabemos que esto no es así), más tienes que  tributar. Así que, se dijeron: “¿A dónde podríamos ir para pagar menos impuestos de los que pagamos?”. La respuesta fue: “hombre, vayámonos a Irlanda que allí las empresas pagan poco”.

Así que, allá se fueron. Crean empleo en Irlanda donde tienen su sede, y es desde Irlanda desde donde facturan al resto de “apple´s” del mundo. Así, cuando un españolito, le paga 100 € a Apple en España, esta dedica 5 € a pagar las nóminas de su personal (fundamentalmente comercial) en España y su pequeña estructura y el resto (95€) se consideran coste del teléfono que han tenido que comprarle a Apple Irlanda. Resultado de la operación: Apple España 0 beneficios, por tanto Apple España 0 impuestos.

Pero como resulta que vendían muchos y muchos teléfonos, empezaron a acumular dinero y dinero en Irlanda, y se dijeron: “Leñe!!!, habría que pagarle algún dividendo a nuestros accionistas americanos. Pero si pagamos dividendos, nosotros tributamos y nuestros accionistas también tributan por ellos.”

Ante esta duda estaban, cuando resulta que en EEUU los créditos son fiscalmente deducibles (como aquí las hipotecas en otros tiempos). Esa fue la solución, en lugar de pagar dividendos lo que hacen es pedir un crédito y con ese dinero se compran sus propias acciones, con lo cual hacen subir los precios, y los accionistas reciben vía plusvalías lo que no reciben vía dividendos. Y además el crédito es fiscalmente deducible con lo que supone un “ingreso” fiscal. ¡¡¡Eureka!!!!, ¡¡¡¡Una genialidad!!!!

Bueno, todo lo contado hasta aquí, está muy simplificado. Tim Cook (presidente ejecutivo de Apple), niega que esto sea así y la verdad no me importa. Puede que no sea estrictamente así, pero la base de la operativa sí es esa. Es decir, una empresa que genera miles de millones de beneficio no paga impuestos, o paga muy pocos impuestos.

¿Ilegal?, pues a la vista está que no. No es ilegal. En ningún momento nada de lo que hacen incumple las leyes. Ellos se establecen en el país que fiscalmente más les beneficia y eso no es un delito.

¿Amoral?, pues yo personalmente tampoco lo tengo claro, porque para que esto fuese así, habría que establecer qué tipo impositivo es “moral”. Por ejemplo, pagar un 25% de tus beneficios es moral. Así que podríamos decir que Apple es 13 puntos amoral, puesto que en Irlanda paga un 12%.

Y ahora la reflexión a todo esto que más me cabrea: Los políticos llevan dando la tabarra con la homogeneización fiscal en Europa (manda huevos, cuando en España ni siquiera la tenemos, o ¿pago yo los mismos impuestos que alguien del Pais Vasco?). Parece que nada funcionará, ni el euro, ni la recuperación de la economía hasta que no haya una homogeneización fiscal. ¿Y qué se supone que es eso?, ¿Se supone que Irlanda o cualquier otro va a incrementar sus impuestos para ser como nosotros?, ¿Se supone que nosotros los vamos a bajar para ser como Irlanda?. Es decir, es IMPOSIBLE.

Así que, ¿porqué narices no pensamos en otra cosa?. Hablaba en un post anterior, de la necesidad de hacer cosas diferentes, pues he aquí una muy clara aplicable al gobierno. ¿No hay un sistema fiscal diferente que evite que las empresas se vayan (por lógica de la naturaleza humana) a dónde pagan menos impuestos?. Una empresa no solo genera impuestos, genera conocimiento, genera puestos de trabajo, genera consumo (el de sus trabajadores con sus nóminas), así que además de los ingresos impositivos que nos pueden generar nos interesan mucho más por su “otros”, llamémosles,  beneficios indirectos.

¿Qué pasaría si se estableciese un impuesto decreciente?. Una tasa global, que sea decreciente en la medida en la que se incrementan las bases sobre las que se aplica. De manera que cuantas más empresas se estableciesen en nuestro país, menos impuestos pagarían. Eso serviría para que las propias empresas aquí establecidas atraigan a otras de fuera para que se establezcan aquí. La gestión no es sencilla. Desde luego es más fácil contarnos milongas, y desde luego es más fácil actuar sobre los ingresos a través del incremento de impuestos sin más (aunque creo que en esto ya no hay margen).

¿A nadie se le ocurre una idea fuera de lo común?