Imagen

Vaya por delante que con carácter general estoy en contra de todo tipo de subvenciones, salvo para algunos temas muy concretos. Hablo de subvenciones recurrentes, no de una subvención puntual que para mi es una inversión que pretende tener un retorno. Hablo de la misma subvención año tras año.

En general la política de subvenciones  me parece una manera de ocultar una realidad, y es una manera muy cara. En Galicia lo que está pasando con los aeropuertos no tiene nombre.

Galicia cuenta con 3 aeropuertos que mueven cerca de 4 millones de viajeros al año. O eso es lo que movieron el año pasado. La cifra es ridícula, para una población, la gallega de 2.795.422. Más ridículo resulta si lo comparamos: Madrid, 6.500.000 habitantes, 1 aeropuerto, que mueve 45.200.000 pasajeros al año. Es decir, mueve en una semana lo que el aeropuerto de Vigo o de La Coruña, mueven en todo un año. El ratio es de 6,95 pasajeros por habitante, cuando en Galicia estamos hablando de 1,38 pasajeros por habitante.

Como el problema de tener tres aeropuertos es de envergadura, la solución también tendrá que serlo y no se puede seguir manteniendo esta política de subvencionar aeropuertos, intentando mantener compañías privadas con líneas poco o nada rentables. Hay que darse de narices con la realidad. La realidad es que se mueven pocos viajeros en Galicia. Esa es la realidad, todo lo demás es marear la perdiz. Y como se mueven pocos viajeros no tiene sentido gastar en mantener tres aeropuertos. Así que a bote pronto se me ocurren dos soluciones:

1.- Eliminamos dos de ellos y con el ahorro que supone, mejoramos las comunicaciones con el que quede, para que podamos llegar a él de una manera, cómoda, barata y rápida, o…

2.- Funcionan como uno solo, con tres terminales. Sin pisarse las líneas, porque cada vez que una ruta se duplica se incrementan los precios de los billetes. Esto es así. Y lo que acaba pasando es que desde Vigo la gente se va a Oporto a volar porque es infinitamente más barato que el aeropuerto de Vigo.

Lo que no cabe en ninguna de las soluciones es mantener las Subvenciones a ninguna compañía. Ni las autonómicas, ni las locales. Fuera toda subvención. Solo nos estamos engañando, ¿cuál es la demanda real?, ¿cuántos pasajeros vendrían sin subvencionar?, ¿tenemos una oferta suficientemente atractiva para que haya demanda sin ser low cost?,… Vamos a dedicar el dinero de esas subvenciones a por ejemplo mejorar la oferta turística de Galicia, vamos a vender Galicia de otra manera, ayudemos a nuevos proyectos que ofrezcan Galicia como destino turístico, como un destino diferente. Destinemos a eso el dinero de las subvenciones, porque eso es un destino claro, lo otro es ocultar la realidad.